Qué cubre un seguro de comercio y qué queda excluido

Sí o no. Las coberturas y exclusiones seguro de comercio

Contratar una póliza para proteger un negocio es un paso fundamental para cualquier autónomo o pyme, pero a menudo surgen dudas críticas sobre las coberturas y exclusiones seguro de comercio.

Muchas empresas asumen que su póliza cubre todo. No reconocen límites hasta que hay un siniestro y la valoración la realiza el perito. Como mediador con más de dos décadas de experiencia, mi objetivo es desmitificar el funcionamiento real de estas pólizas. Explico qué se puede esperar de ellas y qué aspectos quedan fuera de su alcance, según las condiciones pactadas.

El núcleo del seguro: Coberturas habituales y cómo funcionan en la realidad

Las garantías básicas de un seguro multirriesgo de comercio protegen la estructura física del local (continente). También cubren los bienes en su interior (contenido), como maquinaria, mobiliario y mercancías. Las coberturas ante un siniestro no se activan siempre de forma automática. Además, no cubren el cien por ciento de las expectativas del asegurado si faltan detalles.

Daños por agua: El siniestro más común

Es la causa más frecuente de reclamaciones. La póliza suele cubrir la localización y reparación de la tubería rota que causó el daño. Cubre también los desperfectos en paredes, suelos y mercancías.

Sin embargo, el seguro no suele cubrir las reparaciones de grifos que se han dejado abiertos por descuido de forma continuada, ni los daños derivados de la falta de mantenimiento de las bajantes o la impermeabilización de las terrazas. Si el agua entra por una filtración de la fachada debido a lluvias persistentes, la aseguradora considerará que es un problema de mantenimiento del edificio y rechazará el siniestro.

Incendio, explosión y daños eléctricos

Estas coberturas son el pilar de cualquier póliza de comercio. Cubren los daños materiales directos causados por el fuego, la acción del humo y los gastos de extinción. En cuanto a los daños eléctricos, suelen cubrir los cortocircuitos o sobretensiones en la instalación eléctrica o en los aparatos conectados a ella. En general, las aseguradoras aplican depreciaciones por antigüedad a los aparatos siniestrados. Por ello, la indemnización rara vez cubre el coste de un equipo nuevo, salvo reposición a nuevo.

Robo frente a hurto: Una distinción vital

Esta es una de las mayores fuentes de conflicto en los comercios. El seguro cubre el robo, es decir, cuando existe violencia, fuerza en las cosas (romper un escaparate o forzar una cerradura) o intimidación en las personas. El hurto consiste en la sustracción de bienes sin emplear fuerza ni violencia. Por ejemplo, un cliente aprovecha un descuido para llevarse una prenda o un bolso. Suele quedar excluido o limitado a importes muy bajos dentro de las condiciones particulares.

Hay una serie de siniestros que son los más habituales en comercios. Conviene siempre saber qué puede ocurrir y cómo actuar en cada caso.

Garantías opcionales que marcan la diferencia

Para que un seguro sea realmente útil, debe adaptarse a la actividad específica del negocio. Las coberturas opcionales permiten personalizar la protección, aunque incrementan la prima de la póliza.

  • Pérdida de beneficios o paralización de actividad: un incendio o una inundación grave puede cerrar un negocio. Los gastos fijos (alquiler, nóminas e impuestos) siguen corriendo. Esta cobertura indemniza al negocio por los ingresos no percibidos o mediante un subsidio diario pactado durante el periodo de cierre forzoso.
  • Bienes de clientes: Especialmente importante para talleres de reparación, tintorerías o peluquerías. Si los objetos depositados por los clientes sufren daños dentro del local, esta cobertura responde por ellos.
  • Rotura de cristales, lunas y rótulos: Suele contratarse como opcional o con límites específicos. Cubre tanto el valor del cristal del escaparate como los costes de colocación urgente y los rótulos luminosos exteriores.
  • Deterioro de bienes en cámaras frigoríficas: Indispensable para carnicerías, pescaderías o restaurantes. Cubre la pérdida de mercancía perecedera debido a un fallo en el suministro eléctrico o a una avería del aparato refrigerador, siempre que se cumplan las condiciones de antigüedad de la maquinaria exigidas por la compañía.

Exclusiones claras: Lo que el seguro de comercio no va a pagar

Comprender las exclusiones evita falsas expectativas. Ningún seguro de comercio es ilimitado, y existen situaciones que quedan fuera del marco asegurador de forma sistemática.

Falta de mantenimiento y desgaste

El seguro cubre hechos accidentales, súbitos e imprevistos. No es un contrato de mantenimiento.

Si la pintura de una pared se cae por la humedad acumulada durante años debido a una mala ventilación, o si la persiana metálica deja de funcionar por desgaste del motor, la aseguradora no asumirá el coste.

Fenómenos atmosféricos extremos y el Consorcio de Compensación de Seguros

Los daños causados por inundaciones extraordinarias (desbordamiento de ríos o del mar), terremotos, ciclones o actos de terrorismo no los cubren las compañías de seguros privadas directamente.

En España, de estas situaciones se encarga el Consorcio de Compensación de Seguros, siempre y cuando el comercio disponga de una póliza de seguro de comercio vigente y se encuentre al corriente de pago de la prima, que incluye un recargo destinado a este organismo estatal.

Cuando ocurre un fenómeno atmosférico extraordinario el Consorcio de compensación de Seguros abre teléfonos concretos para cada hecho facilitando la rápida atención a perjudicados, no obstante hay un teléfono gratuito general de CCS que se puede utilizar.

Los grandes problemas: Infraseguro, franquicias y límites

Incluso cuando un siniestro está cubierto por la póliza, la indemnización final puede verse reducida drásticamente debido a tres factores clave de la contratación:

El peligro del infraseguro

Ocurre cuando el valor declarado en la póliza para el continente o el contenido es inferior a su valor real.

Si un comerciante asegura su stock de mercancía por 20.000 euros para pagar menos prima, pero en realidad tiene almacenado un valor de 40.000 euros, ante un incendio que destruya la mitad del local, la aseguradora aplicará la regla proporcional. En este caso, al haber asegurado solo el 50% del valor real, la compañía solo pagará el 50% del daño sufrido, dejando al empresario en una situación financiera muy delicada.

Franquicias y límites máximos

La franquicia es la cantidad de dinero de la que se hace cargo el asegurado en cada siniestro. Si se pacta una franquicia de 150 euros para daños por agua y la reparación cuesta 500 euros, la aseguradora solo indemnizará 350 euros. Por otro lado, es vital revisar los límites máximos por cobertura, especialmente en elementos de alto valor como equipos informáticos, dinero en efectivo en caja fuerte o joyas.

CONSEJO EXPERTO: Revisar una póliza no es mirarla sin más. Aconsejamos como agencia de seguros, mirar con atención las cantidades aseguradas en euros más que los textos.

Pasos a seguir inmediatamente después de un siniestro

La forma en que se gestionan las primeras horas tras un siniestro determina gran medida el éxito de la indemnización. También influye la rapidez de la resolución por parte de la aseguradora.

  1. Minimizar los daños: El tomador del seguro tiene el deber legal de emplear los medios a su alcance para aminorar las consecuencias del siniestro (por ejemplo, cerrar la llave de paso general ante un escape de agua o retirar las mercancías no dañadas de la zona afectada).
  2. Tomar pruebas fotográficas y de vídeo: Antes de limpiar o mover nada, es crucial documentar el estado de los daños con imágenes detalladas de todos los elementos afectados.
  3. Denunciar ante las autoridades: En caso de robo, expoliación o vandalismo, es obligatorio presentar una denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil, detallando con precisión los objetos sustraídos y los daños ocasionados.
  4. Conservar los restos y pruebas: No se deben tirar los aparatos eléctricos dañados, las tuberías rotas ni las mercancías inservibles hasta que el perito de la compañía los haya examinado o se haya recibido autorización expresa por escrito.
  5. Recopilar documentación de soporte: Buscar facturas de compra de la maquinaria afectada, inventarios de stock actualizados, presupuestos de reparación de profesionales autorizados y registros de mantenimiento de las instalaciones para agilizar la valoración pericial.

Antes de contratar o renovar cualquier póliza, es fundamental realizar un análisis riguroso de los riesgos específicos de la actividad económica y del local físico. Contar con el asesoramiento de un mediador de seguros colegiado permite adecuar los capitales asegurados a la realidad del negocio, garantizando que el contrato responda eficazmente cuando más se necesita y evitando sorpresas desagradables en el momento del siniestro.

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